Inicio
BENEFICIOS PARA USTED

El caballo no se la come

Cuando el caballo duerme en una cama "comestible" (como la cama de heno), y permanece muchas horas en la cuadra, la inactividad o mejor dicho aburrimiento puede dar lugar a una ingesta excesiva del material que compone la cama.

La cama de cascarilla de arroz puede despertar inicialmente algo de curiosidad en el animal; hundirá su hocico, la husmeará o masticará, pero terminará por serle indiferente, dado que no la reconoce como alimento. Es interesante observar que, de hacerlo, rara vez estornudará o mostrará signos de molestia o rechazo.

Y si llegase a comerla bastaría con rociarle una fina capa de creolina o gasoil las primeras veces y su problema estaría resuelto.

Se han reportado casos de gastritis en caballos provocados por la ingesta de la cama, pero solo cuando han sido sometidos a rigurosas dietas; es decir, solo cuando no le proporcionan alimento y forraje adecuadamente.

Los expertos en nutrición equina recomiendan un consumo de fibra equivalente al 2% del peso del animal. Es decir, si un caballo pesa 500 Kg., debería consumir al menos el equivalente a 10 Kg. de heno; nunca se debe dar menos forraje porque puede perjudicar el sistema digestivo del caballo. El forraje es el elemento clave de cualquier dieta equina.

Como mínimo el 50% de la dieta del caballo debe consistir en forraje. Nunca se debe proporcionar más kilos de alimento concentrado que de forraje en la dieta.

Emepac, C.A.

Todos los derechos reservados

Hosting by JOTAShost.com